LIBERTAD

Que locura de vida sino curas ya tu herida,

siempre con noches oscuras sin estrellas de luz que te iluminan,

un amor que se acabó y llenó tu mundo de amargor.

Una puñalada trapera que nadie nunca espera,

un puñado de arena tirado a los ojos de mala manera,

que cegó tu visión,

paralizando el corazón

y lo que tu querías un riachuelo se lo llevó.

 

Pero como ese rio llego al mar,

y allí pudo ver y contemplar,

que no estaba sola ni perdida,

solo estaba un poco confundida

y que su vacío se llenaba al juntarse con el mar.

 

Y por fin se dio cuenta,

sí señor,

si señora,

que gracias a esa tormenta no se encontraba ella tan sola,

que tan solo fue una lección para superar un chaparrón,

que la vida no deja de ser una gran escuela,

que todos los días se aprende algo y espero que así sea,

que la locura del amor tiene siempre solución,

tómatelo como una gran prueba,

para superarte a ti misma

y levántate todos los días siempre con más fuerzas y una gran sonrisa,

y ya encontraras ese amor que se encuentra en algún lugar,

y no te encierres en tu cuarto en un rincón

y sal a disfrutar tu libertad.

 

 

 

Dedicada a mi hija Cintia y para aquellas personas que rompen su relación y les parece que el mundo se les acaba y termina, la vida sigue, la sangre siempre mana por tus venas, y no es os quepa la menor duda, que muy cerca de vosotros hay un amigo, una amiga, a quien confiarles vuestras penas.

 

M.A.P.E

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